Nada supera la marca del osito, EL OSITO DEL SPREE...
Berlín se ha convertido poco a poco en una marca. Los “hombrecitos” verde-rojo de sus caraterísticos semáforos, los osos que invaden la ciudad, o simplemente la palabra “Berlín” son ya algo más que un souvenir. Berlín es schick!
En la puerta de embarque del aeropuerto de México DF espera una mujer de unos treinta y pocos. A su derecha una samsonite y su izquierda una botella de Evian (no sé si alguien habrá notado antes que hoy en día las botellas de agua pertenecen a los icónos de las mujeres urbanas que ya han dejado atrás los pasillos de la facultad) complementan su elegante apariencia. Colgado de su brazo puede apreciarse un bolso que bien podría ser de Louis Vuitton (marca para la que hacen publicidad desde los Rolling Stones hasta Gorbatschow) o de alguna pijería similar. Sin embargo, al acercarse uno puede ver unas cuantas letras en él escritas formando la palabra “Berlín”, como tantas veces, Berlín. Es sin duda el típico logo de la ciudad que puede verse estampado en tazas, bolsos, gorras y camisetas disponibles en la tienda de souvenirs berlinstory-shop en Unter den Liden por 9,99 euros.
Le pregunto entonces dónde la había comprado, y cual es mi sorpresa al no contesarme “es un recuerdo de Berlín” o simplemente, “en el aeropuerto” si no “mi marido me lo trajo de un viaje de negocios en alguna ciudad europea. Es una marca. Berlín es una marca!” dice orgullosa, como si estuviera presumiendo de un auténtico Vuitton.
Acompanando a con aquella palabra, un diminuto oso berlinés completaba el diseno del bolso.
Entonces, en silencio intento pensar en algo que acorte mi espera en la puerta de embarque...”Berlín. Marca. Oso...” Y como buen alemán recuerdo aquella conocida marca de leche condensada cuyo logo era un adorable osito...:”Bärenmarke!”. Un café!
Y me dirijo a por él tarareando la melodía del anuncio de dicho producto. “Bäarenmarke del Spreeeeeee. Qué tendrá que ver la leche condensada con Berlín y su río?”. Me siento inspirado y comienzo a pensar en una traducción de la letra que me permita a alargar la conversación con la dama treintanera.
Aquélla había abandonado hace rato su maleta para dirigirse al lavabo de féminas donde se daría los últimos retoques con el maquillaje que llevaba en su bolsito de oso. Quizá también estaría bebiendo a marchas forzadas el agua de su botella de Evian, cuyo paso no estaba permitido a través del estricto control de embarque. Mientras tanto, pregunto cuántos asientos hay y calculo la probabilidad de que la treintanera-siempre de marca-bebedora de Evian ocupe un sitio junto al mío donde podría cantarle mi traducción de “Bäarenmarke del Spree”.
Sin embargo, derrepente me doy cuenta de que casi ningún hispanoparlante sabe donde queda el Spree. Me vería entonces obligado a utilizar una oración compuesta, “...del Spree, río que pasa por la capital...”. Pero claro, entonces la rima se pierde. Olvídalo. Me doy cuenta entonces de que Berlín sería todavía más internacionalmente conocido si pasara por ella el Amazonas, por ejemplo. Río que sí todo el mundo conoce. No obstante, ha visto alguien alguna vez la marca “Iquitos”, nombre de la ciudad más grande que bana este afamado río?
- Ficheros:
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